Una de las respuestas concretas del alcalde Eleázar González Casas para la eliminación de violencia y acceso a la justicia, ha sido la creación e implementación de la Casa Refugio para la atención de mujeres víctimas de violencia y sus hijos.

 

Una de las beneficiadas, a quien llamaremos Marcela para proteger su identidad, llegó a la Casa Refugio víctima de violencia física y psicológica por parte de su hija mayor, tiene 40 años, tres hijas y una en condición de discapacidad severa por esquizofrenia. Marcela no pudo continuar laborando por la salud de su hija por lo que debió quedar bajo la manutención de su hija mayor, una joven de 21 años quien empezó a agredir a su mamá y a sus hermanas, creyendo tener el derecho por ser la única que genera un recurso económico en su hogar.

 

Ahora, ella está bajo el cuidado y protección de la Casa Refugio, donde recibe atención psicológica y jurídica para llegar a una conciliación con su hija y suspender el maltrato intrafamiliar para ella y sus dos hijas.

 

Con una inversión superior a los 800 millones de pesos, la Administración Municipal ha brindado a través de la Casa Refugio atención psicosocial, jurídica, nutricional y habitacional a las mujeres e hijos.

 

Además de brindar un albergue a las mujeres con mayor riesgo de agresión, ofrece capacitación y atención a más de 750 mujeres que han pasado por esta entidad en los últimos tres años, gracias a un equipo de trabajo conformado por psicólogos, trabajadores sociales, abogados que orientan el proceso de demanda y trabajadoras de apoyo social que atienden a los menores y garantizan la restitución de derechos de los usuarios.

 

Lo que busca el Gobierno Juntos Formando Ciudad es reducir las cifras de violencia contra la mujer, donde para el año 2018 se recibieron 2.048 denuncias por violencia intrafamiliar y en lo corrido del 2019 el Observatorio de Seguridad Paz y Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno ha reportado 345 denuncias de agresión a la mujer.

 

Vale la pena resaltar historias de mujeres que superan la agresión, se empoderan de su vida, sus hijos y dejan de ser dependientes de sus agresores, como es el caso de Claudia, una mujer que estuvo en la Casa Refugio por violencia intrafamiliar, agresiones físicas y psicológicas de su expareja sentimental hacía ella y sus dos hijos.

 

Claudia estuvo en Casa Refugio hace un año aproximadamente, ahora es una mujer independiente, trabaja vendiendo ropa y en oficios varios. Actualmente vive separada de su expareja por el bienestar de ella y sus hijos, niños de 10 y 6 años.

 

El acompañamiento realizado por el equipo de profesionales, busca que las mujeres se reconozcan así mismas, puedan exigir sus derechos, vuelvan a ser las protagonistas de sus historias, de sus vidas, rompan los ciclos de violencia, construyan autonomía y libertad para ellas.

 

Las mujeres que requieran orientación del programa se pueden acercar a la Secretaría de Desarrollo Social y Participación Comunitaria, ubicada en la carrera 8 No. 15 – 44, de lunes a viernes de 07:00 a.m., a 04:30 p.m., donde podrán recibir el acompañamiento oportuno en los procesos que deben realizar para la restitución y empoderamiento de sus derechos.