18 de Abril de 2018 | En los comedores comunitarios de Soacha las personas mayores han logrado superar sus estados de desnutrición.

Zenaida Tuquerrez tiene 65 años cumplidos, vive en el sector de Quintas de la Laguna en Soacha. Llegó a la ciudad hace más de seis años proveniente del campo y se vio enfrentada a soportar una soledad que le produjo depresión y desnutrición. Su historia es la de muchos mayores de edad de la ciudad que ahora son atendidos en los comedores comunitarios de Alcaldía de Soacha. 

La depresión de Zenaida la llevó a enfrentar una desnutrición crónica y los especialistas en nutrición y psicología dictaminaron que debía mejorar sus hábitos alimentarios y tener interacción con otras personas.

En principio su hija pagó como pudo su tratamiento en forma privada, pero su sueldo no le alcanzaba para sostener estos gastos y un año después de tratar de sortear esta situación sola, recurrió a la alcaldía donde escucharon y revisaron la situación de vulnerabilidad de su madre y la incluyeron en el programa de Comedores Comunitarios. 

Zenaida ahora forma parte de los 255 adultos mayores que asisten a los comedores, donde no solo reciben una alimentación balanceada, sino que cuentan con apoyo nutricional, médico y psicosocial y participan en las actividades de los Centro Vida, donde los adultos mayores desarrollan actividades de aprovechamiento del tiempo libre y el mejoramiento de la salud física y cognitiva con lo que se consigue una atención integral y digna. 

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud de Soacha, un poco más del 2 por ciento de la población adulta mayor presenta una condición de bajo peso, una realidad que la alcaldía enfrenta con su programa de Comedores Comunitarios, ubicados en cuatro puntos estratégicos de la ciudad y donde se brindan almuerzos balanceados a personas mayores de 60 años con riesgo de desnutrición y que se encuentran clasificados con 50 puntos en el Sistema de Selección de Beneficiarios Para Programas Sociales (SISBÉN). 

Al igual que Zenaida, Hibridez Hernández de 69 años también hace parte del programa, él vive solo y pese a padecer de hiperplasia prostática (próstata inflamada), se levanta a las seis de la mañana para ir a comercializar sus productos de maní, plátanos, galletas y otros comestibles por diferentes puntos de la ciudad. Con lo que gana en el día costea el arriendo, los servicios públicos y los alimentos del desayuno y fin de semana. 

Hibridez y Zenaida coinciden en que el apoyo que reciben es fundamental para su vida y la de sus compañeros, quienes en muchos casos solamente consumen ese alimento en todo el día.

Por su parte, el alcalde de Soacha, Eleázar González indicó que se estudia incrementar el número de beneficiarios del programa de Comedores Comunitarios para el próximo año e hizo un llamado a todos los ciudadanos para que tomen conciencia de los derechos de los adultos mayores, los asistan en sus enfermedades y recuerden que en su juventud apoyaron y trabajaron por sus familias.